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Andrés Schneiter: “Para mí, hay Cristian Garin por 10 años más en el alto nivel”

  • Por Matías Alarcón L. (@MatiasAlarconL)

Andrés Schneiter es un hombre reservado, pero el aburrimiento de la cuarentena le obligó a crearse una cuenta de Instagram (@gringoschneiter). “No me quedó otra. Le pedía a mis hijos el Instagram para ver algunas cosas hasta que me dijeron, ‘loco, dejáte de joder, no nos rompas los huevos’”, comenta entre risas el coach argentino. En esta primera parte de la entrevista, el entrenador de Cristian Garin habló con Séptimo Game respecto al gran momento de su pupilo.

– ¿Cuál fue la primera vez que viste a Cristian?
Cristian le pega muy bien a la bola. A mi me gusta mucho ver la fuerza de un jugador y él tiene una fuerza tremenda. Yo eso lo pondero mucho, y soy de la idea de que, si logras ordenar un montón de cosas y esté con un patrón bien firme, para mí funciona. Yo siempre digo que no le enseñé a jugar al tenis, o sea, le marqué mucho los patrones que eran importantes y él cada vez se consolidaba creyendo y bancando eso. A mí me gusta darle mucho trabajo a algo para que él cierre los ojos y sepa que va a entrar siempre. Cuando a un jugador le das un patrón muy claro, y él sabe qué hacer, se te aclara mucho el tenis y te relaja la cabeza. Al final, todas esas frustraciones que te agarras durante los partidos son porque uno no encuentra una escapatoria. A mí me gusta siempre tener muy claro a qué jugamos.

– Cuando hablas de fuerza, ¿es potencia física, fuerza en los golpes?
Cristian es un jugador rapidísimo por la potencia que tiene en las piernas. Arranca tanto, es como un tractor. Esa fuerza en el tenis proviene de las piernas. Él es muy fuerte de piernas y la pelota pesa un montón.

– ¿Qué partido te quedó como una espina clavada en 2019? De esos que dices, si lo vuelvo a jugar, no lo pierdo.
Tal vez el primer ATP donde pudimos haber ganado la final, pero Pella jugó muy bien, pero podríamos haberlo jugado un poquito mejor. Rápidamente se me vienen a la cabeza dos partidos. El primero, le tenía mucha fe que para la próxima vez le vamos a ganar a Medvedev. Me quedé con una espina de que podíamos mucho más. Y otro partido que se nos escapó fue con Dimitrov, el último del año. Era un partido donde merecíamos mucho más. Podríamos haber ido a un tercero, donde Cristian se lo llevaba.

– ¿Te sorprendió cómo jugó Garin en París?
La verdad que no, pero creo que hoy por hoy su mejor superficie es el polvo, pero a la larga, van a ser las pistas duras y las indoor. Su revés en indoor pica muy bajito. A la larga, va a jugar muy bien ahí. Hay que darle tiempo el jugar en esa cancha contra estos jugadores, nosotros no jugamos nunca en esas canchas. Garin pisó por primera vez en su vida Moscú en indoor. Hay que adaptarse a mil kilómetros por hora, contra los mejores jugadores. Es un proceso que tenemos que vivir un poquito más, y para mí, va a terminar jugando muy bien. Lo mismo pasa con el pasto, donde juega muy bien.

– Cristian jugó últimamente contra Cilic, Monfils y Djokovic, jugadores que están en un peldaño más arriba. Siempre en primer set estaba abajo de una. En esos partidos, ¿sientes que partió despacio, o lo sorprendió algo más?
Es un poco de todo, pero es el ir jugando contra ellos, animándose más a jugar contra ellos y encontrarse en más situaciones contra estos jugadores. A veces uno entra con más dudas, los ves a ellos y no los enfrentas muchas veces, y esa duda, con estos tipos te pones 4-1 abajo en 10 minutos. Mientras más los vayamos enfrentando, vamos a poder entrar mejor en el partido. Yo pensaba que le ganó a Zverev, a Berrettini, a Shapovalov y a Auger-Aliassime. Tuvo buenos partidos, ganados contra Top 20. Capaz que le ganó a jugadores que tienen ese nivel pero ya los conocía, y de golpe se encontró con unos que no había vivido nunca. Nosotros ni hemos entrenado con Monfils ni Djokovic, de golpe los empiezas a encontrar un poquito más, y si entras diferente, tenemos más chances. Es cuestión de enfrentarlos más.

– Pregunta de Ale Klappenbach de ESPN: “Dices que Cristian es muy rápido, y muy fuerte. ¿A qué nivel? ¿Piensas que es top en esas características?
Sí, es top. Es una de las virtudes de él, uno lo ve 20 mil veces que le llegan pelotas durísimas desde muy lejos y tiene la fuerza para traerlas. Uno lo ve de golpe y dice “uy, la metió, anda a hacerlo y cruzarla”. Ya nos conocen los jugadores y saben que esa pelota (revés cruzado open stance) va cruzada, pero la seguimos metiendo porque al mismo jugador no le entra en la cabeza que llegue a tirar un passing desde el punto que lo tira, con esa precisión y fuerza.

– Contra el Peque Schwartzman en Munich, ¿sientes que fue uno de los mejores partidos de Cristian?
No creo, te diría que uno de los mejores fue el tercer set en la final de Córdoba. Ese partido lo miré varias veces porque lo hemos enfrentado tanto en la Copa Davis como en Córdoba y estudio mucho dónde saca, dónde devuelve, donde tira, todo lo que hace Schwartzman y todas las veces que nosotros le vamos ganando. Al final predomina el que tiene un poquito más de nivel ese día, porque nos vamos estudiando todo. Gago me decía lo mismo: “no sentí que jugué bien en Munich”, y yo también, pero puede jugar mucho más. Tuvo un momento ahí con Zverev, donde jugó muy bien, pero se nos fue escapando y enredando, y terminó complicado un partido que pudo haber terminado 6-2 6-2.

– ¿Han hablado en la interna esto de que Cristian se distrae con cosas externas?
Esas son situaciones donde a veces pasan otras cosas. Está nervioso, está tenso, y le explota por ese lado, a veces se enoja conmigo. Tenemos que pasar lo menos posible en esa situación, hay que salir en una o dos pelotas. Si te quedas mucho tiempo, estás listo.

– Cuando un partido se pone feo, ¿cómo intentas interferir desde fuera?
Yo hablo un montón. A veces vas mirando la cara de un jugador, y cuando sientes que hay momentos donde tienes que ayudarlo más, no tirarle una táctica, sino que apoyarlo, hablar un poco más, de alentar, de que te mire, se relaje, eso se puede hablar. Hay momentos donde el jugador se pone medio tenso, como entrenador te quedas duro, es lo peor que puedes hacer, porque el jugador se puede ir para abajo.

– Cuando se gana un ATP 500 como Río, ¿se vive distinto que un 250 o es un número no más?
Es una meta más. Esta bueno, porque venía ganando 3 ATP 250 y ganar un 500 te da una cosita más, que puedes estar en el nivel más alto. Además, el ranking y la plata que ganas es mayor.

– ¿Cómo fue para la interna el hecho de haber jugado en Chile luego del desgaste físico? Cristian llegaba como top 20. ¿Se quedaron con la espina de no poder llegar al 100?
Nos hubiera encantado llegar un poquito mejor. La espalda estaba al límite. Cristian ganó dos torneos duros, para él ganar en Argentina era muy bueno emocionalmente, y el 500 es re fuerte emocionalmente. Te cambia el ránking muy bruscamente, estar top 20 es increíble. A veces hay que jugarlo para darse cuenta. Cuando uno gana un torneo, gana mental y físicamente un montón, y aparecen muchos dolores que venías comprimiendo en los días anteriores. Entonces, más lo que era jugar en Chile, era difícil. Intentó el primer día y le puso unos huevos terribles, y terminó al otro día que casi no se podía mover, con mucho más dolor. Tuvimos que hacer resonancia, y estaba feo. Hubiera estado hermoso tener esa semanita libre como la que tomamos en Buenos Aires. Si nos hubiéramos ido en primera o segunda de Río, para mí ganábamos Santiago. En Buenos Aires era medio imposible que hiciera final. Pero no se puede ganar todo, no es fácil.

– ¿Cómo estaban trabajando el tema de la defensa de puntos?

No le damos bola. Confiamos mucho en el juego que uno tiene y es parte de lo que hay. Los puntos te duran un año y se van. Si me pongo a pensar en cuántos puntos estoy defendiendo no puedo jugar al tenis. Los puntos se te van a ir si o si, así que nosotros somos de la idea de que cuando arranca el año, uno dice “este año tenemos que tratar de mantener el ránking, de buscar puntos”. Si te pones a pensar en defender se te viene una presión, te caes y es un desastre. Yo digo “este año tenemos que sacar 2000 puntos y vamos por eso, y al año siguiente, 3000”.

– ¿Piensas en dónde partieron? Hay un paso desde los Challenger a estar Top 20…
En estos días uno piensa siempre, aparte de estar al pedo (risas). Hace un año y medio Cristian estaba 180, luchándola en Challengers. Nuestro primer torneo fue la Qualy del US Open, y jugó muy mal ese partido, y a partir de ahí, en seis torneos hizo final, cuartos y en tres salió campeón. En otros cuatro meses estaba 35. Fue un año increíble. Ahora ya saltar a ganar dos torneos de entrada, un 500, a veces uno mira para atrás y piensas “¿todo esto ya?”.

– ¿Te sorprendió la rapidez?
Sí, a mi siempre me sorprende la rapidez. Esto lo hice con seis jugadores diferentes que se metieron rápido. La diferencia acá es que Cristian tiene mucho más potencial. A mi me pasó con varios que se metieron en cuatro meses desde el 400-200 al top 100. Lo que pasa es que Cristian una vez que le agarró la mano, sigue yendo para arriba y eso me pone muy contento.

– Cuando uno lo analiza tácticamente, ¿qué aspectos hay que cambiarle o modificarle para dar el siguiente paso?
Todos los golpes se pueden mejorar un poquito. Lo que hablamos siempre es tratar de poder competir desde el minuto uno con todos los buenos. Nos ha pasado que en un set arrancamos 4-0 abajo y se nos escapa sin poder jugar nosotros. Lo que tenemos que tratar de hacer es poder competir desde el minuto uno al máximo. Si logramos hacer eso, creo que ya automáticamente va a mejorar un montón. Seguimos puliendo un poquito más los golpes, y poder jugar con Djokovic o uno de esos tipos y poder entrar en rallys por mucho tiempo y no sentirse apurado en el punto, y lo veo que lo puede hacer, es cuestión de tiempo también.

– Parecía que este era el año donde Cristian podía jugar Roma y llegar lejos en Roland Garros. El año pasado contra Wawrinka poco y nada se pudo hacer. ¿Es uno de los partidos donde pudo haber sido más?
Muchísimo más. Es uno de los partidos donde tenemos como frustración el no poder hacer nuestro juego. Wawrinka tuvo mucho que ver también, de hecho, el entrenador vino y me dijo que jugó un huevo el flaco. Nosotros no logramos sentirnos cómodos. También son muchas expectativas, uno quiere jugar muy bien y tal vez tienes que entrar un poquito más relajado. Es la primera vez que jugaba en el cuadro, en un estadio, era difícil. Para mí, este año se le podía dar, pero se le puede seguir dando. Para mí hay Cristian Garin por diez años más en el alto nivel. Arriba hay varios veteranos que se podrían retirar. Después, los que quedan son jugadores con los que Cristian hasta ha entrenado con ellos. Ya le ha ganado a Tsitsipas, a Zverev. Con Medvedev, para mí le puede ganar. Tipos como Berrettini, Shapovalov, Schwartzman, son tipos que Cristian les ha ganado a casi todos ellos. En un par de años más, si todo sigue evolucionando, y si sigue con la cabeza enfocada para ese lado, tiene chances de tener una carrera espectacular.

– Fue un buen 2019 tanto con el Topo Lóndero como con Cristian, pero que lo disfrutaste poco, porque viviste algo que muy pocos coach viven en el circuito a un nivel alto, que es estar con dos jugadores y todo lo que conlleva eso. ¿Cómo fue estar un año a full con dos jugadores?
El año pasado para mí fue mi mejor año. Tuve lo de Puerta en 2005, Calleri que estuvo 23, pero con ellos viví mi mejor año porque vivieron muchísimas cosas nuevas y lograron metas tremendamente importantes los dos al mismo tiempo. Uno ganaba y el otro ganaba, y por ese lado fue increíble. Y vives a full todo el tiempo, no puedes parar nunca. Y por otro lado, al tener dos jugadores me pasaba que en muchos torneos uno ganaba, y era una semana increíble, pero el otro perdía y tenía que sufrir. Y a veces como mi cabeza se preocupaba del que había perdido, no disfrutaba un montón de situaciones con el que ganaba. Viví más eso todo el año y fue muy así, donde había que estar en todos lados. En los Slams son distancias muy grandes, porque las canchas están lejos y no puedes planificar un horario perfecto. Hay que organizar un montón de cosas, que las canchas, que las pelotas, que dónde vas a comer, si vas a descansar, etc. Y a su vez salir corriendo para ver al otro y casi ni comía. En los cuatro Grand Slam nos tocó en tres que jugaran los 2 el mismo día, entonces no disfruté nada.

– Te tocó en Los Cabos un partido entre Cristian y el Topo. ¿Qué se hace como coach ahí?
Es malísimo. Lo fuimos a ver ese partido con mi familia n una esquinita arriba, lejos, y lo vimos de allá. Es feo, a veces mentalmente uno sabe que si prefiere que gane uno, porque dices “uff, si este pierde se va a querer morir, y si este gana no importa, y si este gana o pierde…” No está bueno, no lo pasas bien. El año anterior, nos tocó tres veces y ganaba siempre Cristian. El año pasado ganó el Topo. Pero es feo.

– ¿Por qué Cristian usa poco el slice? ¿Hay tanta confianza de que va a llegar con el revés o es algo táctico-técnico?

La mayoría de las veces llega para golpear. No es algo que me encante, pero si no lo juegas bien, en un ATP pierdes el punto. Tiras un slice malo, el otro tipo se te invierte y tira fuerte y no recuperas más la cancha. Cristian no es un jugadorazo de slice, lo mete como cambio de ritmo, y de a poquito lo intentamos mejorar. Si llega, y puede golpear, prefiero que golpee y no pegue el slice, y él también. Es algo que siempre se puede mejorar.

– Sobre la reunión del miércoles, ¿cómo va a ser eso?
Yo también me reúno con los jugadores. Se va a decidir qué va a pasar con el tenis este año. Yo creo y tengo fe de que se solucione y se pueda jugar, y se están tirando algunas cosas, y si están tirando, es porque tienen algo decidido. Para mí ellos ya tienen la decisión y van a escuchar a los jugadores, porque hay muchas cosas que queremos escuchar, que son lógicas. Cosas como qué pasa si están todos en el mismo hotel y alguien da positivo. O el tema de ir al club y que quieran ir los entrenadores solamente, no sé si va a correr, porque los de arriba van con un equipo de 5-6 personas. A mí me gustaría que esté el preparador físico y el kinesiólogo, porque vamos a venir de un parate de 5 meses. Hay que ver todos esos puntos y cómo los van a solucionar. Veo lógico que te tomen la fiebre y te hagan un control. Tengo gente en Estados Unidos y me dice que la vida está normal, no pasa nada. Todos queremos ir y que no corramos peligros. No veo la hora que se reanude esto. Es difícil que vuelva en niveles más bajos, porque hay que tomar un montón de protocolos, y no sé si un futuro o un Challenger lo van a poder hacer.

– Con Cristian están pensando en irse a Estados Unidos. ¿Es una decisión tomada ya?
Sí, la idea es irnos a finales de mes a entrenar allá. Está todo liberado y tenemos buenas cosas para entrenar, así que la idea es esa, aparte de que el clima está bueno.