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Fallece Patricio Rodríguez, artífice de la gesta olímpica en Atenas

  • Por Ariel Román E. (@arielago)

En esta jornada de martes una triste noticia enluta al tenis chileno. Una de sus leyendas, Patricio Rodríguez, falleció a los 81 años víctima de un cáncer al pulmón. “Pato” fue integrante del equipo chileno de Copa Davis, disputando 20 series entre 1958 y 1972, oficiando en algunas de ellas como jugador/capitán, y ocupando la silla de capitán entre 1986 y 1988. Además, fue entrenador de jugadores de la talla de José Luis Clerc, Andrés Gómez y Nicolás Massú.

Nacido el 20 de diciembre de 1938, Rodríguez fue el segundo chileno en disputar los cuatro torneos de Grand Slam en 1966, tras Omar Pabst, quien lo había hecho el año anterior. Además, posee el récord de más participaciones de un chileno en Roland Garros, disputando el torneo parisino en 16 ocasiones entre 1958 y 1974, alcanzando la tercera ronda en 1960, 1963 y 1970.

En Copa Davis, “Pato” compartió equipo con jugadores de la talla de Luis Ayala, doble finalista de Roland Garros, además de Jaime Pinto y Patricio Cornejo, con quienes tomó el liderazgo del equipo en la década de los 60.

Una de sus actuaciones más recordadas en la competencia por equipos fue en 1967, derrotando a Checoslovaquia y Grecia como visitante. En ambas series, Rodríguez ganó sus dos singles. Ante Checoslovaquia en Praga, derrotó por 3-6 6-1 6-3 4-6 y 6-0 en el segundo punto a Jan Kodes, quien tres años más tarde ganaría el primero de sus tres Grand Slams en Roland Garros. En el quinto punto, batió también en cinco sets a Milan Holecek, por 3-6 6-3 1-6 6-3 y 7-5 para darle el triunfo a Chile.

Dos semanas más tarde, el equipo nacional debió dirigirse a Atenas para enfrentar a Grecia. En el quinto y definitivo partido, “Pato” remontó dos sets de desventaja para vencer a Periclis Gavrilidis por 3-6 2-6 6-1 6-1 y 6-1 para vencer a los helénicos por 3-2. Ese fue el último triunfo chileno en Europa en 52 años, hasta que en 2019 Chile venciera a Austria por el mismo marcador en Salzburgo.

Gran tenista, mejor entrenador


Tras su retiro en 1974, Rodríguez se abocó a ser entrenador. Su primer pupilo fue el argentino José Luis Clerc. El “Batata” vivió en Chile junto a su coach, y alcanzó el puesto 4 del mundo en 1981, alcanzando las semifinales de Roland Garros en 1981 y 1982, además del título en Roma en 1981.

Más tarde vino su mayor logro como entrenador: El título de Roland Garros 1990 junto al ecuatoriano Andrés Gómez. El chileno había tomado a “Gogo” meses antes del Abierto de Francia, ganando los torneos de Barcelona y Madrid en la previa. El entonces número 4 del mundo, consiguió vencer al austriaco Thomas Muster en semifinales, y una victoria sobre André Agassi en cuatro sets le entregó su único Grand Slam a los 30 años. Ese fue el penúltimo título en la carrera del “Zurdo de Oro”.

En 1994, el peruano Jaime Yzaga alcanzó los Cuartos de Final del US Open bajo la tutela de Patricio Rodríguez, venciendo nada menos que al número uno del mundo, Pete Sampras en los Octavos en cinco dramáticos sets.

A fines de los 90 y principios de 2000 tuvo a su cargo a Nicolás Lapentti, sobrino de Andrés Gómez. Llevó al ecuatoriano a la semifinal del Australian Open 1999, además de alcanzar el puesto número 6 de la ATP en esa misma temporada. Durante esa época con el ecuatoriano, rechazó una oferta de Marcelo Ríos para dirigirlo, respetando el compromiso con Lapentti.

Pero fue tras el guayaquileño que tendría a su pupilo más recordado. A mediados de 2004 aceptó una oferta de Nicolás Massú, quien estaba al borde del Top Ten y necesitaba un cambio tras terminar su vínculo con el argentino Gabriel Markus. Con Rodríguez, el viñamarino consiguió el título de Kitzbühel esa temporada, y tres semanas después se colgaría las dos únicas medallas de Oro de Chile en los Juegos Olímpicos de Atenas.


“Para mí fue importante aportar para un triunfo de Chile en esos Juegos Olímpicos de Atenas. Siempre había trabajado con extranjeros y trabajé ahí con Nico, y él ganó eso que van a ganar muy poquitos: dos medallas”, recordaría “Pato” en su última entrevista, concedida a El Mercurio en Abril pasado.

Hoy se va una pieza fundamental del tenis chileno y sudamericano. Como jugador, integrante de la primera época dorada del deporte blanco nacional, tomando la posta de Luis Ayala y entregando el relevo a Patricio Cornejo y Jaime Fillol, y como entrenador, uno de los artífices de la mayor gesta deportiva del país.