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“Hugo pasó la qualy de Barcelona casi sin dormir”

  • Por Matías Alarcón L. (@MatiasAlarconL), Buenos Aires.

“Nunca vi tanta plata junta”. Así se refirió Hugo Dellien a su salida de Roland Garros en la segunda ronda, luego de haber caído en cuatro sets ante Stefanos Tsitsipas. El boliviano recibió 87 mil euros en premios, siendo que hace menos de dos años aún jugaba torneos futuros. Su coach, Alejandro Fabbri, en conversación con Séptimo Game, relató algunas de las dificultades vividas en estos años y también rememora ese partido de hace unas semanas en el Australian Open frente a Rafael Nadal.

– El tenista es un personaje complicado, difícil de llevar en el día a día.

Todos los jugadores pasan por situaciones muy parecidas todas las semanas. Es un deporte que genera una presión muy grande a los jugadores, son semanas que uno está lejos de la casa, de su país, se acostumbra a cambios de horario. Todo el tiempo el jugador de tenis está adaptándose a situaciones. Entonces, por ahí hay momentos donde uno no está en el lugar que a uno le gustaría estar, pierde partidos que son difíciles de asimilar semana a semana, y cuando son giras largas, y más para los sudamericanos, porque para nosotros todos los torneos nos quedan lejos, cuando va mal, las giras se hacen más largas. Por eso, hay momentos donde se hace muy difícil el día a día, entrenar cuando uno pierde en primera, son muchos días para volver a competir, mucha ansiedad por tratar de volver a sentirse bien. Y eso genera ese personaje especial.

– El tenista que sabe manejar la presión, ¿está un paso más arriba?

El manejo de la presión es algo fundamental en este deporte. Creo que hay momentos donde uno está predispuesto para manejar este tipo de presión. Obviamente es un trabajo y se puede ir mejorando, porque el hecho de la repetición de momentos importantes hace que uno pueda asimilarla y manejarla mejor. Si de verdad empiezas a trabajar para que en esos momentos tengas herramientas para manejar la presión un poco mejor puedes tener buenos resultados.

– ¿Cómo has vivido con Hugo el proceso de jugar Challengers a jugar contra Rafa en la Rod Laver?

Creo que es una situación muy linda empezar con un jugador como Hugo, que estaba 280, 300 del mundo, jugando Futures, y es un proceso y una etapa totalmente diferente a la que vive hoy. Pero todas las etapas son muy constructivas. Cuando jugó con Rafa en Australia, uno lo veía como lejano. Para Hugo fue una situación muy hermosa y también para su país. En Bolivia el tenis es algo que no tiene un historial muy grande. No hay un legado que le diga a Hugo: “El camino para ser Top 70 es éste”. Hubo muy pocos jugadores, creo que el único fue Mario Martínez que fue Top 100, tenía base en Estados Unidos. Abrirse camino es muy difícil. Creo que es doble mérito para él encontrar ese camino y encontrarse donde está hoy. Es un jugador que ha jugado todos los Grand Slam, ganado partidos allí y en Masters 1000, es algo muy importante para su país, y puede mejorar muchísimo.

– Tenísticamente y mentalmente, ¿cuáles crees que son los cambios que son clave cuando pasas del nivel Challenger al ATP?

Creo que las distancias cada vez son menores entre los jugadores de Challenger y ATP. Es todo muy parejo. El 90% de los jugadores tiene una capacidad atlética excelente, eso hace que el nivel se empareje muchísimo más. Son jugadores que juegan en toda la superficie, algo que antes no pasaba. Creo que una de las cosas que uno más remarca en los cambios de nivel es cuando uno encuentra su identidad de juego. Cuando se encuentra verdaderamente a qué se juega e imponer sus condiciones ante cualquier tipo de jugador. Hay momentos donde uno está un poco dubitativo acerca de su nivel y está más expectante de lo que hará el otro en vez de uno mismo. Cuando uno encuentra una identidad, encuentra un orden. Dentro de ese orden aparece la confianza del jugador y los resultados. Es algo que uno tiene que apuntar, a encontrar esa identidad.

– Hace unos años Rafa dijo que el tenis era muy mental, porque uno está solo. Pero también decía que mentalmente es fuerte pero también bueno jugando al tenis. ¿Cuán mental tiene el tenis, si lo llevamos a un número?

En la parte mental, yo te diría que es la mitad. No coincido con que el tenis es solo mental, tienes que tener una calidad y unos atributos para jugar al tenis, hoy necesitas tener un buen saque, una buena devolución, tener golpes muy parejos. Hoy la mayoría de los jugadores hace todo bien. La parte mental hace mejorar mucho las cosas que ya tienes. Me parece que enfocarse solo en uno de los lados no es correcto, pero si me das a un jugador con más capacidad mental que golpes, lo elijo, porque para mí es un jugador que puede mejorar mucho, siempre que tenga facilidades.

– Hugo jugó Roland Garros el año pasado y dejó una de las frases del año cuando dijo que no había visto tanta plata junta cuando le dieron el prize money. Él contaba de donde venía y que una vez fue al cajero y no tenía nada. ¿Cómo recuerdas aquellos momentos donde el dinero faltaba para una gira larga?

Cuando empezamos con Hugo no podíamos proyectar un año calendario. Hacíamos giras diciendo “si nos va bien en este torneo podemos ir a jugar otro”. Siempre con un presupuesto muy limitado y todo genera más presión por el hecho de decir: “Bueno, si no me va bien en este torneo, ¿cómo voy a afrontar la gira que viene?, me gusta ir con entrenador”. Esos cambios son fundamentales para un jugador, cuando pueden aprovechar una buena semana en Grand Slam, para los jugadores que están recién empezando a meterse entre los 100, semanas con un buen prize money en un Slam te ordena muchísimo. El orden va muy de la mano de lo económico, porque está buenísimo preparar una gira con entrenador, preparador físico, pero si no tienes el factor económico, se hace muy complicado, y más con la ubicación geográfica que tenemos. Salir de Sudamérica genera un gasto muy grande.

– ¿Recuerdas una situación específica donde lo pasaron mal en una gira, en algún país?

El año pasado en Estados Unidos estábamos jugando un Challenger y habíamos programado el Challenger dependiendo de que iba a entrar a Barcelona. Habíamos sacado cuentas y estaba uno afuera cuando cerró. No había chance de que no entrara. Algún lesionado iba a haber, y no va a haber Special Exempt. La semana previa era Montecarlo e iban ganando todos los que podían ser SE y no se borraba nadie. Estábamos en Estados Unidos y teníamos que ir a Barcelona y perdió en el Challenger el jueves a la noche. Tenía que jugar la Qualy en Barcelona y estábamos a tres horas del aeropuerto en Orlando, y nos decíamos “¿qué hacemos?”. Le decía a Hugo que durmiera en el avión, se nos complicaba todo. Fuimos a Irlanda porque canceló el vuelo y terminó llegando sin dormir a jugar una Qualy de ATP 500. Como era todo tan nuevo para él, se la bancó y la pasó. La motivación y las ganas de estar a ese nivel te lleva a hacer cosas que por ahí hoy no las haces.

– Tácticamente, ¿cómo plantearon el partido contra Rafa?

Creo que es un partido muy difícil de plantear por el hecho de lo que genera Rafa. Cuando iba caminando a la cancha, Rafa venía atrás y era una sensación muy fuerte, porque no hace tanto lo veía sólo en la televisión y lo veía en lugares muy lejanos a él. Estaba yendo a la cancha central de Australia a jugar con Rafa, era una sensación única, y además lo que hablábamos del partido, una cosa es verlo por la tele y decir: “Bueno, el día que juegue contra Nadal voy a jugar así”, y otra es jugar de verdad contra Rafa. Lo que planteamos de entrada fue tratar de mandar, de no esperar cómo se sentía él, tratar de imponer siempre cuando él lo permita, la identidad de juego. Estar ofensivo con la derecha, tratar de generar buena variedad de saques, no encasillarse en solo un lugar. Ser ofensivo desde la devolución. En el inicio lo pudo hacer, fueron todos games muy cerrados, muy largos. En 40 minutos de partido estaba 3-0 Rafa. Entonces, creo que ahí hubo un lugar donde se pudo plantar en el partido, eso lo ayudó mucho. Eso de tratar de ser ofensivo también genera que el otro tenga que usar otras herramientas. También hace que Hugo esté muy concentrado en lo que tiene que hacer, y no estar preocupado del estadio, que en frente está Rafa, el número uno del mundo. Ya había jugado con Top Ten, Nishikori, Medvedev, Tsitsipas, Zverev, pero nunca con un jugador que genera otro tipo de expectativa como Rafa. Estoy muy conforme con el partido que hizo, y él se quedó con la sensación de que podría haber hecho mucho más. Yo creo que son cosas que te hacen crecer, sentir que estás mucho más cerca, y creo que dentro de lo difícil que es el tenis y disfrutar de él, son cosas que tiene que intentar disfrutar.

– Cuando están en el peak de nivel, Rafa, Nole, Roger. ¿Quién es el mejor?

Yo la verdad tengo una debilidad por Federer, por el placer que te da verlo jugar. Son tres jugadores contemporáneos que me parece increíble que convivan en la misma era. Es muy difícil quedarse con uno, y al día de hoy siguen luchando para ver quién va a ser el mejor de la historia, pero yo elijo a Roger (risas).