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Julio Peralta revela la grave lesión que lo alejó del circuito ATP

  • Por Ariel Román E. (@arielago)

La última aparición de Julio Peralta en el tenis fue la Copa Davis en Austria en febrero de 2019. El doblista chileno no pudo entrar a la cancha en esa serie, debido a una lesión en su muñeca derecha que acabó siendo una gravísima ruptura total del tendón, que no le ha permitido jugar desde octubre de 2018. En un live de Instagram de tenischile.com, reveló que aún no toma una decisión respecto a un eventual retiro.

La grave lesión y su momento actual

“(2019) iba a ser un año importante, iba a empezar a hacer cosas muy buenas con Horacio (Zeballos), pero tuve esta lesión muy grave, y la cabeza estaba más que nada en la cirugía a la que me tuve de someter. He estado dedicado a ese proceso, y tratar de aislarme un poquito del tenis, porque sabía que iba a estar alejado por mucho tiempo. La cirugía iba a ser bastante complicada y larga”.

“El año pasado Zeballos iba a comenzar a dedicarse al 100% al dobles, por lo que teníamos altas expectativas de que íbamos a tener mejores resultados. Vino esta lesión, por lo que era un poco complicado seguir”.

“Fue una cirugía bastante complicada, mucho más grave de lo que se pensó. El proceso de recuperación ha sido bastante lento, pero estoy mucho mejor. Hay cosas que no podía hacer antes de la cirugía, cosas cotidianas. Estoy empezando a pelotear suavecito, me siento bastante mejor. Antes de volver a jugar profesional, tenía un grupo de entrenamiento bastante bueno, con muchos chicos, y seguí conectado con ellos y sus padres. Como todavía estoy en ese proceso donde no sé que va a pasar, porque una cosa es pelotear y otra es jugar un ATP, por lo que decidí volver y trabajar con unos juniors. Estoy feliz, porque ya me siento mucho mejor, y quién sabe, todavía tengo un ránking protegido bastante bueno, top 40, que dura tres años”.

“Aún estoy lejos de volver a jugar. Apenas saco, porque he perdido mucha movilidad. Estuve con yeso mucho tiempo para proteger el tendón, porque tuve una ruptura total. Eventualmente voy a quedar bien, (regresar) puede ser el próximo año, no tengo apuro en volver. Con el coronavirus se ha ido aplazando esto de mi ránking protegido, y es bueno porque tendré más tiempo para recuperarme bien, y jugar los Masters y Grand Slams”.

“Vivo en Estados Unidos desde 2008. Volví a jugar al circuito profesional y por dos años estuve en California. Estando en el circuito ATP, los viajes desde California eran muy largos. Decidimos con mi esposa mudarnos a Miami, porque era más conveniente, el clima es rico para entrenar, y nos movimos a mediados de 2018. Estuvimos allá hasta hace poco, y volvimos a California hace un mes”.

“Me encantaría jugar el ATP de Santiago, pero va a depender de cómo siga la evolución de mi mano. Estuve un tiempo donde ni siquiera podía correr, pero en cuanto pude hacer físico, entrenar y hacer deporte, lo hice. Me he mantenido corriendo más que nada. Hace bien en estos tiempos de incertidumbre”.

“Es difícil saber si puedo mejorar mi ránking. Voy a empezar sin ningún punto, y para volver a llegar allá hay que jugar todo el año, y no sé si quiero volver a hacer eso. No se sabe”.

“Nunca es tarde”

“Cuando volví en 2014, lo hice espontáneamente y a la gente le gustó la frase, que pega con la situación. Tuve bastante éxito cuando volví, y la gente empezó con el “Nunca es tarde”, y eso me gustó, y lo seguí usando un tiempo.

“A mi me encanta jugar al tenis, pero nunca pensé en el dobles. Para mí siempre era el singles, y tenía el nivel para llegar bastante lejos en singles. Tuve muchas lesiones. Me acuerdo que me fue bien casi siempre cuando jugaba. Cuando junior pude jugar muy poco, lo que más podía jugar dentro de un año eran tres meses. Cuando llegué a estar 200 estuve recuperándome de una fractura por estrés en la espalda. Cuando volví, yo quería seguir jugando singles dentro del dobles: yo quería seguir jugando de fondo, pero cuando subías de nivel en el dobles, el tenis es de interceptar, no dejar jugar de fondo, y al principio fue un poco frustrante, pero tuve que hacer una adaptación, porque si quería tener resultados, tenía que empezar a jugar de uno o dos tiros. Si quería ganar, tenía que jugar distinto”.

La estrategia del dobles

“Las señas significaban que con una mano abierta, el jugador de la red se cruzaba tras un saque, y el puño era cruzarse. A veces se daba que el entrenador de la pareja opuesta estaba situado detrás tuyo y veía lo que ibas a hacer, y con una seña el jugador que iba a devolver sabía todo. Con Horacio generalmente conversábamos las señas, porque era más seguro”.

“Estas señas son un repertorio muy amplio. Por ejemplo, si estás haciendo jugadas, le puedes decir al que saca, que sirva a la T y yo me cruzo, cubro la cruzada y él la paralela”.

“No es tan fácil captar la estrategia de los rivales, pero uno va conociendo las tendencias de dónde sacan en los puntos importantes. El dobles es bastante repetitivo, por un tema de geometría te sacan bastante al cuerpo, porque es difícil direccionar la pelota y es más factible que el jugador de la red pueda cubrir la devolución. La complejidad del dobles es poder devolver. Cuando un tipo se coloca bien en la red, y el sacador es bueno, cuesta devolver. Si lo haces bien, tienes una ventaja bastante importante”.

Sus anécdotas en el Tour

“Cuando jugué con Hyeon Chung era muy básica la conversación. Él es un muy buen chico, lo conocí cuando volví a jugar profesional, porque tuve que ganar puntos de singles, y así poder empezar a jugar el dobles. Jugué unos challengers, y me tocó en segunda ronda con él, no sé qué edad tenía ahí, pero físicamente era fuera de lo común. Con él me sentía perfecto, pero él pasaba todas las pelotas, me cansó de manera impresionante. Ahí empezamos a tener una buena comunicación, y entrenamos un par de veces. Cuando jugamos dobles, yo ya estaba en el ATP, pero aún jugaba un dobles medio de singlistas, y lo pasamos bien, e hicimos un buen torneo”.

“Yo conozco muy bien al entrenador de Federer, Severin Lüthi. Cuando estaba estudiando en Estados Unidos, hubieron un par de veranos donde fui a jugar interclubes a Suiza. Él era el capitán del equipo de Zürich, y siempre nos llevamos muy bien, le encantaba mi tenis y conversamos mucho. En 2018 fue en Basel, y estaba muy mal de la mano. Ese fue el último torneo que jugué, porque no daba más, en esa última gira de Europa no podía ni entrenar, tomaba antinflamatorios fuertísimos que sólo me servían para jugar el partido y nada más. Y viene Lüthi y me dice si quiero entrenar en la tarde con Federer. Le dije que me encantaría, pero no puedo, estoy demasiado mal de la mano y no me da. Y cuando se va, yo digo ‘Oye, qué estás haciendo, da lo mismo. La mano ya está hecha mierda, démosle’. Entrenamos como una hora, y fue una experiencia increíble”.

“Mi mejor recuerdo es mi primer título, en Sao Paulo. Obviamente Hamburgo fue muy bueno, por el nivel, le ganamos con Horacio a Marach y Pavic que eran los número uno del mundo, pero ganar tu primer ATP tiene un gusto distinto, y me quedó dando vuelta por harto rato”.

“Fue terrible (el partido de Cuartos de Final de Roland Garros 2017). Tres match points sacando y lo perdimos. Si ganábamos ese partido, teníamos hartas chances de ser campeones. Era el partido más complicado, contra los colombianos Cabal y Farah. Recuerdo que en ese torneo estaba sacando muy bien, y en ese partido no estuvieron ni cerca de quebrarme, y en un 6-5 del segundo set, pasaron cosas que justo pasan en esos momentos. En 15 iguales Horacio falló una volea que no falla nunca, después Farah metió una devolución como diciendo ‘chao con esto’ que fue un winner paralelo, pero bueno, así pasan las cosas”.

“Yo realmente traté de poder jugar (la serie de Copa Davis con Austria). En ese momento no sabía lo grave que era la lesión, eso se vio cuando entraron en la operación. La cirujana no pensó que yo tenía una ruptura total de tendón. Pensaba que me podía recuperar, hacer todas las terapias. Había jugado seis meses con dolor, y quizás podía llegar. Era una instancia importante para ir al Mundial, y Nico Massú quería contar conmigo para Madrid. Yo no estaba reemplazando a nadie, estaba claro que iban a jugar Jarry y Garín el singles, y el dobles yo con Hans o Jarry”.