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Koellerer: “La ATP me expulsó solo para deshacerse de mí”

  • Por Ariel Román E. (@arielago)

Daniel Koellerer no sonará familiar a los nuevos fans del deporte blanco. Quien fuera conocido en el circuito como “Crazy Dani” fue suspendido de por vida en 2011 por arreglo de partidos. El ex tenista austríaco era famoso por su actitud dentro de la cancha, irritando a sus oponentes, árbitros y aficionados por igual. Recordado es su episodio con Óscar Hernández en un Challenger disputado en San Carlos de Apoquindo el año 2005, donde el español se burló de él luego de derrotarlo.

En una entrevista concedida recientemente, Koellerer recuerda su carrera, su actitud dentro de una cancha y también se refiere a su suspensión que lo alejó de por vida de una cancha de tenis.

“Safin jugó borracho la final de Australia 2002”

Koellerer rememora sus inicios en el tenis porque “Mis padres pensaban que era buena idea, porque si haces deporte con 13, 14, 15 años no se te pasan cosas estúpidas por la mente como tomar drogas o alcohol. Por supuesto que tomé alcohol en mi carrera, pero empecé a los 24 años cuando vi a Marat Safin beber antes de la final de Australia 2002. Pensé que si yo estaba 150-180, él que va a jugar una final de Grand Slam y apenas puede caminar, no podía ser tan malo. Él perdió esa final. No podía ganar porque estaba muy borracho. Lo celebró la noche anterior como si fuera su cumpleaños”. (N de la R: Sí era su cumpleaños)

“Fui entrenado para comportarme así”

Una de las características que hicieron famoso a “Crazy Dani” fue precisamente su comportamiento. El austríaco recuerda que fue parte de su entrenamiento: “Fui entrenado para comportarme así y después de 4 años no pude parar de hacerlo. Ahora sé que hice muchas cosas malas a otros rivales dentro y fuera de la cancha. Ahora que han pasado 10 años, siento haberme comportado así, como un estúpido. Él (su entrenador) me castigaba con más ejercicio si en los partidos no provocaba a mis rivales. Después de eso, ya no pude cambiar. Cuando contraté a otro entrenador, me dijo que no podía seguir así y me castigaría con dos horas en bicicleta si hacía algo mal. La primera semana pasé 16 horas en bicicleta”.

Su recordado US Open 2009

El mejor momento de su carrera fue el US Open 2009 donde alcanzó la tercera ronda, cayendo en un gran partido ante el eventual campeón, Juan Martín del Potro en cuatro sets. “2009 fue el mejor año de mi carrera, pero también el más triste, porque perdí a mi madre. Cuando llegué al US Open, gané mi primer partido de Grand Slam y estaba muy contento. En segunda ronda enfrenté a Pablo Cuevas. Recordaba a mi madre en el vestuario, y pensaba que ella estaría orgullosa de mí, y que no importaba si ganaba o perdía. Terminé ganando en cuatro sets sin decir una sola mala palabra. Recuerdo que una persona en silla de ruedas se me acercó, era austríaco y me dijo: ‘Felicidades, tu madre estaría orgullosa de ti si te viera así’. Para mí, esto fue más memorable que el partido ante Juan, porque le hice feliz en algo que recordaría el resto de su vida. Esas cosas no se pueden comprar”.

La pelea con Stefan Koubek

“En Roland Garros 2010 tuve que ir a un psicólogo. Había perdido la pasión por jugar. Me dijo que dejara las raquetas de lado por dos semanas y que con eso me sentiría mejor. A las dos semanas le dije que tenía que jugar, así que empecé a jugar en clubes. Llegué a la final en un torneo y me enfrenté a (Stefan) Koubek, que es austríaco como yo. El psicólogo me dijo que no importaba si ganaba o perdía, solo que no dijera nada. Perdiendo 3-2 en el primer set me puse a llorar porque estaba destrozado por dentro. Aguanté y no me retiré. Cuando estaba 3-1 abajo en el segundo set, Koubek me dijo que me iba a comer, que iba a morderme.

Le quebré de vuelta y no le dije nada, sólo que le duró muy poco el break. No sé qué le pasó, pasó cerca mío y se volvió loco. Empezó a estrangularme y me dijo que no debía decirle que era un maricón. Yo no le dije nada. El supervisor estaba delante y confirmó que no le dije nada, pero me expulsó porque era yo”.

Su expulsión del circuito y su pasión por el tenis

Koellerer cierra su entrevista recordando el episodio que lo dejó fuera del tenis de por vida: “Dentro de 50 años, cuando me queden solo 3 minutos de vida, diré lo mismo. La ATP me expulsó y usó eso porque era el único modo de deshacerse de mí. A día de hoy aún no han dado pruebas de eso. A Wayne Odesnik, la ITF le dijo que si me ponían en problemas le reducirían su pena por doping en 12 meses. Lo dijo él mismo. Me suspendieron y dos meses después jugó el Open de Australia. Después, volvió a dar positivo por doping. A mí, sin pruebas, me suspendieron para toda la vida”.

Finalmente, deja un mensaje: “Si mañana sonara mi teléfono, me iría al primer torneo que pudiera. Es como el asesino que está en la cárcel, sabiendo que él no hizo nada y deseando que un día le digan que encontraron al verdadero asesino para poder salir. El tenis ha sido toda mi vida y sigue dentro de mi corazón”. (Transcripción de puntodebreak.com y Séptimo Game)