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La polémica última visita de Chile a Suecia por Copa Davis

  • Por Ariel Román E. (@arielago)

La historia entre Chile y Suecia en Copa Davis tiene cinco series jugadas con cuatro victorias escandinavas y una nacional. No obstante, el frente a frente está marcado a fuego por la más importante de todas: La semifinal de septiembre de 1975 disputada en la arcilla de Bastad, en una confrontación que fue conocida por la polémica que rodeó el balneario sueco desde la previa y durante los partidos.

La previa a la serie

Chile venía en buena forma rumbo a esa serie. En la inauguración del Court Central del Estadio Nacional, Chile venció a Brasil por 4-1, en un fin de semana de enero inspirado de parte de Jaime Fillol y Patricio Cornejo, que no perdieron sets para sellar el 3-0 el día sábado. El equipo capitaneado por Luis Ayala tenía un rival de peso en frente en la Final de Zona Americana (lo que habría sido Cuartos de Final bajo el formato clásico): El vigente campeón Sudáfrica. Tras un largo día viernes, Fillol y Cornejo se colocaron 2-0 arriba y sentenciaron el pase a semis con un triunfo en dobles para cerrar con un rotundo 5-0 la serie. El siguiente rival sería Suecia, de visita. Pese a contar con Björn Borg, Chile parecía ser favorito para llevarse la contienda a jugarse en la tierra batida de Bastad gracias a su potente dobles. Ya en Wimbledon, Fillol y Borg habían chocado en la tercera ronda con un apretado triunfo del sueco en cuatro sets.

En la última estación previo a la serie, el US Open, Jaime Fillol tuvo una gran actuación en la arcilla de Forest Hills: Alcanzó los Cuartos de Final. El crédito nacional aplastó al séptimo sembrado del torneo, el australiano Tony Roche en la segunda ronda por 6-2 y 6-0, pero fue vapuleado por Guillermo Vilas en tres sets en la instancia de los ocho mejores. Patricio Cornejo cayó en el debut ante el trasandino Ricardo Cano. En dobles, Fillol y Cornejo, considerados como una de las mejores duplas del mundo, perdieron en tres parejos sets ante los eventuales campeones, el super tándem compuesto por Jimmy Connors e Ilie Nastase, por 5-7 6-4 y 6-4 en Octavos de Final. Belus Prajoux alcanzaría Cuartos en duplas junto a Ricardo Cano.

Eso, en la cancha. Fuera de ella, meses antes la serie ya se palpitaba. Suecia era uno de los países que más exiliados recibió tras el Golpe de Estado de 1973 y ya tras sabido que Chile debía visitar Suecia, se comenzaban a tramar campañas para impedir la realización de los partidos. Hasta ahí, todo era política. Sin embargo, Jaime Fillol simpatizaba con el régimen dictatorial, por lo cual las amenazas subían de tono. Incluso, el tenista y su familia recibieron amenazas de muerte: “A mi papá le llegó una llamada anónima en la que le advertían: ‘Queremos que su hijo no juegue, sino le va a pasar algo grave'”, recuerda uno de los hermanos del tenista, Esteban Fillol en el libro Historia del Tenis en Chile – 1882-2006.

En un principio, Fillol declinó ir a Bastad, y tanto Cornejo como Prajoux también se bajaron del plantel. La revista Estadio de la época titulaba una nota: ¿Vale la pena jugar en Bastad?. El propio dictador Pinochet intercedió y convenció al presidente de la Federación de Tenis, Hernán Basagoitía de persuadir a su equipo titular de que reconsideraran su decisión de no viajar. Cornejo y Prajoux aceptaron, mientras que luego de conversar con su homónimo padre, Jaime Fillol también se unió al plantel.

El equipo nacional se formó en Copenhague, Dinamarca, para emprender vuelo a Suecia. En Bastad, las medidas de seguridad eran enormes. Los chilenos no abandonaron el club durante su permanencia. Afuera, habían protestas en las cuales participaron el ex primer ministro sueco Tage Erlander y el ex-embajador de Suecia en Chile Harald Edelstam, quien ayudó a más de mil chilenos a refugiarse en Escandinavia tras el Golpe. El entonces primer ministro, Olof Palme, intentó detener la serie, pero una semana antes de la confrontación se decidió jugar. Las estrellas locales, Björn Borg y Ove Bengtson también recibieron amenazas de muerte.

En Suecia, la posición de muchos otros atletas era de detener la serie. Cerca de 150 deportistas firmaron un manifiesto en el cual expusieron que la única manera de mostrar solidaridad con el pueblo chileno era detener la serie.

Y es más: Checoslovaquia, que estaba bajo un régimen comunista, y que enfrentaba a Australia como local en la otra semifinal, había anunciado que no jugaría ante Chile en una hipotética final. Si el equipo de Luis Ayala ganaba, tenía una gran oportunidad de ser campeón.

Durante los entrenamientos, ambos equipos compartían bastante, ya que alojaban en el club bajo una estricta y millonaria protección policial. Entre los desplazamientos dentro del lugar, camarín, comedores y habitaciones, la policía sueca montaba siempre operativos para proteger a los jugadores.

La suerte ya estaba echada: Patricio Cornejo enfrentaría a la superestrella Björn Borg, mientras que Fillol jugaría el segundo punto ante Birger Andersson el día viernes, mientras que el sábado jugarían Fillol/Cornejo versus Borg/Bengtson y el domingo era el turno de Cornejo vs Andersson y Fillol ante Borg. El plan era ganar todos los partidos ante Andersson y el dobles.

Luego de tanta controversia, a jugar tenis

Tras protestas, amenazas, idas y vueltas y mucha seguridad, incluyendo una malla que separaba las gradas de la cancha, el húmedo clima otoñal de Bastad dio paso a quizás la serie más controversial jugada en su integridad en la historia de la Copa Davis. No se vendieron entradas para esa serie, las cuales fueron repartidas cuidadosamente a miembros de clubes de tenis en Suecia. El primer partido fue una batalla. Pato Cornejo demostró por qué le decían “Corazón de Chileno” y le hizo un partidazo al vigente campeón de Roland Garros. El segundo singlista nacional jugó un gran primer set para ganarlo por 6-3. Pato siguió peleando y llegó a sacar 5-4 por el segundo set, pero la categoría del hombre forjado en el hielo fue mayor y el primer punto fue para Borg por 3-6 6-4 7-5 y 6-3.

No fue fácil el estreno. Bajo la lluvia, Borg llegó molesto a la conferencia de prensa. Las condiciones húmedas y lentas no le favorecían y Cornejo había jugado muy bien. “Ya no disfruto de jugar al tenis en Suecia. No jugaré nunca más acá. Los periódicos escriben pura mierda”, declaró.

El número uno de Chile, Jaime Fillol, era el encargado de jugar por igualar la serie. Las protestas seguían fuera del recinto, y minutos después de comenzado el partido, se escuchó un petardo. Luego de ello, Fillol jugó su tenis y barrió con Andersson por 6-3 6-2 y 6-3. Se había dado la lógica en el viernes.

El punto clave de la confrontación era el dobles. Fillol y Cornejo venían con muchos pergaminos frente a Borg y Andersson. Los chilenos eran amplios favoritos. Los cerca de 7000 manifestantes que estaban fuera del club estaban dispuestos a cancelar el partido. Con silbatos, tambores y hasta petardos intentaron de todos modos ingresar al court, pero no lo consiguieron. Dentro de la cancha, todo estaba cuesta abajo. Chile perdía los dos primeros episodios por 7-5 y 6-2 y la dupla nacional parecía perdida. Fillol estaba nervioso y Cornejo, agotado por el esfuerzo realizado frente a Borg el día anterior. Los nacionales se llevaron el tercer set por 6-3, mientras fuera del club se lanzaban globos rojos con los nombres de víctimas de la dictadura. Los intentos de remontada fueron cortados de raíz por los suecos, quienes sellaron la victoria local por 6-3 en el cuarto parcial. La suerte estaba prácticamente echada a favor de Suecia.

En el último día de confrontaciones, Andersson sentenció la serie en favor de Suecia. Tras el primer set, Cornejo reaccionó e intentó pelear hasta la última pelota en la segunda manga, que cedió por 14-12 (no existía el tiebreak entonces). De ahí en más, la resistencia del nacional se fue abajo y la confrontación fue cerrada con un 6-3 14-12 y 6-1 en favor del número dos local.

El quinto punto lo jugaban los números uno de cada país: Bjorn Borg y Jaime Fillol. La crónica de Mundo Deportivo insinuaba que el chileno no mostraba interés por jugar. Y el marcador parecía concordar: 6-1 6-2 y 6-1 fue la expresiva victoria de la estrella local para finalizar la serie por 4-1 para Suecia, que a la postre derrotaría a Checoslovaquia por 3-2 en Estocolmo para adjudicarse su primera de siete Ensaladeras de Plata. Los años dorados del tenis sueco recién comenzaban.

Para Chile, la decepción de no haber podido ganar (y quizás haber conseguido el título), era superada inmensamente por el alivio. Las graves amenazas hechas previo a la serie no se habían concretado, y los jugadores, sobretodo Fillol cuya esposa estaba embarazada de su hijo Jaime, podían regresar a casa sin problemas. Esta generación de tenistas chilenos tendría otra oportunidad más de conseguir la Ensaladera al año siguiente, en otra serie, también polémica, de local frente a Italia. Pero esa es otra historia para contar.

Las vueltas de la vida hicieron que en esa misma cancha, el nieto de Fillol, Nicolás Jarry, levantara su primer título ATP 44 años después.