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Rozando el Top 10: La gran actuación de Nicolás Massú en Madrid 2003

  • Por Ariel Román E. (@arielago)

La primera gran actuación de un chileno en un Masters 1000 (Masters Series en ese entonces) en cancha rápida bajo techo, vino de parte del más arcillero de la Generación Dorada. Marcelo Ríos ya había logrado el Sunshine Double y la final de Australia en 1998, mientras que Fernando González llegó a semifinales de Cincinnati y estuvo a un tiebreak de alcanzar la ronda de cuatro en el US Open en 2002. Sin embargo, 2003 fue el año de Nicolás Massú. Su sueño de llegar al Top Ten estuvo a un partido de concretarse tras su extraordinaria actuación en el Masters Series de Madrid.

Llegando a Madrid como el número uno de Chile

Luego de no defender el título logrado en Buenos Aires, Nico Massú entraba a marzo de 2003 fuera del Top 100. Luego de una aceptable temporada de arcilla, que incluyó una final de Challenger en Bermuda y el título en Düsseldorf, Massú cerró la primera mitad del año tras Wimbledon como el 80 del mundo. Ahí comenzaría el asalto a la élite del tenis mundial.

El Vampiro tuvo dos semanas de ensueño en la minigira de arcilla europea post Londres, comenzando en Amersfoort, Holanda. En la primera ronda, sorteó un complicadísimo debut frente al marroquí Hicham Arazi, ganando por 4-6 6-4 y 7-6(6) en tres horas de partido. De ahí en más, no tuvo zozobras para acceder a la final, donde superó al local Raemon Sluiter, por parciales de 6-4 7-6 y 6-2. Su segundo título ATP significaba que por primera vez en su carrera, el viñamarino sería Top 50.

Kitzbühel siguió, teniendo un durísimo encuentro contra el español Albert Costa en la segunda ronda, batallando por tres horas y media para imponerse por 6-7(9) 7-5 y 7-6(0). En la definición, su quinta final ATP, no pudo contra el argentino Guillermo Coria, siete del ránking mundial, que lo venció por 6-1 6-4 y 6-2.

Luego del US Open, donde cayó en tercera ronda, Massú se dirigió nuevamente a la arcilla europea. Llegó a la final del ATP de Bucarest, cayendo ante el español David Sánchez por un doble 6-2, pero a la semana siguiente se impuso en el Challenger de Szczecin. Esas dos semanas lo metieron al selecto grupo de los 30 mejores del mundo.

Su siguiente estación era Palermo, donde Fernando González, uno de Chile, no defendería el título. Se le abría una chance para convertirse en el líder de la clasificación nacional, pero para ello debía llegar a la final. En semifinales, venció al peruano Luis Horna por un tranquilo 6-2 y 6-2 para asegurarse dicho logro. Por el título, se midió con el francés Paul-Henri Mathieu, en una nueva demostración de su fama de guerrero. Mathieu dispuso de tres puntos de campeonato en el 6-5 40-0 del tercer set, pero Nico ganó doce puntos consecutivos para llevarse su tercera corona ATP, por parciales de 1-6 6-2 y 7-6(0). Era el 21 del mundo y la nueva primera raqueta nacional. Curiosamente, el año anterior, en el mismo torneo, Mano de Piedra acabó con el largo reinado de Marcelo Ríos como el mejor rankeado del país.

Nico y Feña llegaban a España peleando palmo a palmo el número uno de Chile. Luego de que el Bombardero llegara a la final en Metz, la distancia entre ambos era mínima: Massú era el 21 del mundo con 1192 puntos, González el 22 con 1190 unidades.

La mejor devolución detiene el mejor saque del circuito

Massú superó en la primera ronda del Masters Series de Madrid al local Fernando Verdasco, por parciales de 7-6 y 6-4, y en la rueda siguiente dio un gran golpe al vencer por primera vez a Guga Kuerten, ex número uno del mundo, por 6-3 y 7-5. Pero su rival en Octavos era un escollo que dadas las condiciones del torneo español, parecía insalvable: Andy Roddick, vigente campeón del US Open y número 2 del mundo.

Roddick llegaba a la capital española con 20 victorias al hilo (Montreal, Cincinnati y Nueva York, más dos victorias en Copa Davis y la primera ronda en Madrid), y seis títulos en los últimos nueve torneos jugados. Para Massú era la primera vez en esta ronda en un Masters Series. El partido comenzó cuesta arriba cuando Massú cedió su saque y llegó a estar 4-2 abajo en el primer set. Sin embargo, el Vampiro comenzó a disparar desde todos lados para lograr un crucial break y así llevar las acciones a un tiebreak, donde se impuso por 7-3.

La segunda manga fue toda para el chileno. Massú arrancó de entrada rompiendo el servicio del norteamericano, y mantuvo su ventaja hasta que logró una segunda ruptura en el set en el octavo juego, para sellar su victoria, la mejor de su carrera, por 7-6 y 6-2. “No todos los días se puede jugar así. Hoy me salió todo bien. Quería enfrentarme al mejor del mundo y demostrar que lo puedo hacer bien, comentaría Massú tras su victoria, donde fue crucial su devolución frente al segundo saque del norteamericano: Ganó 14 de 28 puntos en total.

Consolidándose entre los 15 mejores del mundo

En la ronda de Cuartos de Final, el número uno de Chile enfrentaría al argentino Juan Ignacio Chela, con quien compartía entrenador: Gabriel Markus. El trasandino lo había derrotado en la primera ronda del torneo anterior: Viena, por un 7-5 y 7-6. Pero en España la historia sería diferente. El primer set caería del lado de Chela por un apretado 7-6, pero de ahí en más todos los puntos importantes serían para el nacional, que se impondría finalmente por 6-7 6-4 y 6-4.

Los cuatro jugadores restantes en la lucha por el título eran Juan Carlos Ferrero, Roger Federer, Younes El Aynaoui y Nicolás Massú. Los dos primeros, uno y tres del mundo respectivamente, peleaban con Roddick palmo a palmo terminar la temporada en la cima del ránking mundial.

La primera semifinal fue entre el chileno y el marroquí, quien había vencido a Massú en las dos ocasiones que se enfrentaron en el circuito esta temporada: En Casablanca y en Wimbledon. Massú jugó un enorme partido para vencer a su oponente. En el primer set, cometió apenas cuatro errores no forzados y no entregó chance de break alguna para llevarse el parcial por 7-5, y desplegó un gran tenis en la segunda manga para sellar su paso a la gran final por 7-5 y 6-4. Nico se aseguraba el puesto número 13 del mundo. Pero iría por más.

El “Mosquito” fue demasiado para Massú en la final

La definición enfrentaba al número uno del mundo, Juan Carlos Ferrero ante su propio público, frente a la gran sorpresa del torneo. El chileno necesitaba ganar para meterse en el Top Ten, mientras que para el local, un triunfo significaría llegar al menos hasta el Masters Series de París en la cima del ránking.

Sin embargo, la jerarquía del valenciano sería mucho para Nico en este partido. Un rápido quiebre ponía a Massú en desventaja, y el Mosquito estaba jugando a un altísimo nivel para cerrar la primera manga por 6-3. Misma situación ocurrió en el segundo parcial, donde el local quebraría de entrada el saque del viñamarino, y mantendría su servicio para lograr el segundo set por 6-4. En el tercero, Ferrero repitió la dosis, y un nuevo break en el quinto juego encaminarían las cosas para lograr el título ante su gente, por 6-3 6-4 y 6-3 sobre Massú.

Massú cerró la temporada en el puesto 12 del mundo, el mejor de un chileno desde que Marcelo Ríos cerrara el año 1999 en el puesto 9 de la ATP. Nico quedó a apenas 51 puntos de Sebastien Grosjean, número 10 del mundo en ese entonces. Curiosamente, la victoria de Massú sobre El Aynaoui fue su última en cancha dura hasta agosto de 2004 en los Juegos Olímpicos de Atenas. Y todos sabemos lo que pasó ahí…