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Viña del Mar fue el patio de Fernando González

  • Por Ariel Román E. (@arielago)

Ah, los años 2000. El ATP de Viña del Mar fue tierra fértil para los chilenos durante esa década, y entre los años 2002 y 2009 siempre hubo un chileno en la final. Pero quien fue el constante animador de aquellos clásicos de verano en la Ciudad Jardín fue Fernando González, que se quedó con cuatro títulos: 2002, 2004, 2008 y 2009.

El primer campeón chileno

Mano de Piedra es el único wild card que consiguió ganar el torneo. En 2002, Feña, de entonces 21 años venía de pasar la Qualy y hacer Octavos de Final en el Abierto de Australia, actuación que le valió ingresar por primera vez a los 100 mejores tenistas del mundo. Llegó a la Quinta Región como el nuevo número 2 de Chile, detrás de Marcelo Ríos y trasladó su buen momento a la arcilla de Las Salinas. En el debut, aplastó a Agustín Calleri por 6-4 y 6-0 en una hora de partido, y haría lo propio con el segundo sembrado, Félix Mantilla por 6-1 y 7-6. Más apretado sería su partido de Cuartos ante José Acasuso, imponiéndose por 6-4 y 7-6, mientras que doblegaría por un doble 6-3 al francés Nicolas Coutelot en la semifinal.

En la final, lo esperaba el primer sembrado del torneo, el ecuatoriano Nicolás Lapentti, quien había negado una ansiada final chilena luego de superar por 6-3 y 6-4 a Nicolás Massú. El duelo fue una batalla. González pasó por encima de Lapentti en el primer set, rápidamente colocándose 5-0, y finalmente se quedó con el parcial por 6-3. El guayaquileño levantó su nivel en la segunda manga, resistiendo los ataques del nacional e igualó el partido tras un tenso 7-6. El tercer set fue larguísimo, pero fue González quien pudo destrabar la paridad llevándose el encuentro por 6-3 6-7 y 7-6, en tres horas de partido. El Bombardero se consagró como el primer campeón del ATP de Chile, levantando su segundo título profesional.

Vencedor sin perder sets

González no defendió su corona en 2003, optando por jugar la gira bajo techo en Europa. En 2004, y luego de caer en la primera ronda de Australia ante el número uno del mundo, Andy Roddick, el entonces número dos de Chile llegó a Viña como el número 36 del mundo. No tuvo problemas en las primeras rondas para vencer a Albert Montañés por 6-1 y 7-5 y a Adrián García por 7-5 y 6-1. En los cuartos de final, lo esperaba el dueño de casa y principal favorito del torneo: Nicolás Massú. No obstante, el Vampiro nada pudo hacer ante la inspiración de González, que lo superó por 7-6 y 6-3.

En la semifinal, no tuvo inconvenientes para derrotar a Flávio Saretta por 6-2 y 6-3, para citarse con Gustavo Kuerten en la final. El triple campeón de Roland Garros se estaba reencontrando con su tenis y fue un duro rival para el Bombardero. Guga quebró rápidamente y llegó a servir por el primer set, pero González recuperó el break de manera oportuna y volvió a romperle el servicio al brasileño para llevarse el primer set por 7-5. En el segundo set, el nacional se colocó 4-1, no obstante, el catarinense igualó las acciones, aunque sólo para que el chileno volviera a dominar y se quedara con el título luego de un 7-5 y 6-4.

En 2005, cayó en la final ante Gastón Gaudio, vigente campeón de Roland Garros, al año siguiente se inclinó en la semifinal en un extenso duelo con Nicolás Massú, y en 2007 acusó el cansancio tras llegar a la final de Australia días antes y en Cuartos quedó eliminado ante Albert Montañés.

Evitando una gran sorpresa para ganar

En 2008, Fernando González iba por la revancha. Luego de salir del Top 20 tras no defender la final en el Australian Open, el chileno tenía la obligación de llevarse el título para recuperar puestos lo antes posible. En el debut, salvó un set point para vencer a Paul Capdeville por 7-5 y 6-3. En octavos y cuartos no tuvo problemas para despachar a Diego Hartfield por 6-3 y 6-4, y a Carlos Berlocq por 7-5 y 6-0.

En la semifinal, se midió con Pablo Cuevas en un duelo que tuvo de todo. Promediando el primer set, se supo de la baja de Juan Mónaco, que sufrió un esguince de tobillo en la final de dobles, y debió retirarse de la definición del singles. Quien ganaba este encuentro, sería campeón. En el primer set, luego de un quiebre por lado, llegaron al desempate, donde el uruguayo acabó por imponerse. La segunda manga fue un drama de inicio a fin. Tras once juegos de alto vuelo, Cuevas estaba 6-5 arriba cuando en el cambio de lado se apagó una de las torres de iluminación, lo que provocó que el partido estuviera detenido cerca de 20 minutos.

Tras la reanudación, Cuevas dispuso de dos championship points, uno de ellos tras una pelota corta que erró con su mejor golpe, el revés. Luego de un emotivo tiebreak, González consiguió equiparar las acciones y consiguió adelantarse rápidamente en el tercer set, y cuando estaba 5-2 abajo, Cuevas volvió a entregarle el saque al chileno para que levantara por novena ocasión un título ATP. Sufrió más de la cuenta, pero por tercera vez se coronaba en Viña.

Dominio absoluto en el tetracampeonato

El Bombardero de La Reina aparecía como el indiscutido candidato para llevarse un nuevo título en Viña del Mar. Venía de hacer Octavos en Australia y se encontraba en un gran nivel luego de alcanzar la medalla de plata en Beijing 2008. Como el primer cabeza de serie, quedó libre en la primera ronda y debutó ante Máximo González en Octavos. Machi fue quien más pelea le dio al chileno, que ganó por 7-5 y 7-6 en dos horas de partido. De ahí en más, el entonces 18 del mundo fue una aplanadora.

En cuartos, aplastó a Juan Mónaco por 6-0 y 6-2 en 50 minutos, para citarse nuevamente en semifinal con Pablo Cuevas. Esta vez no hubo drama y González lo venció por 6-3 y 6-2. En la final, en frente estaba José Acasuso, que había sorprendido al segundo sembrado, Tommy Robredo en la semifinal. Mano de Piedra pasó por encima de “Chucho”, apabullándolo por 6-1 y 6-3 en apenas 55 minutos. En apenas 20 minutos se llevaba el primer set, mientras que un rápido quiebre bastó para que el chileno sellara su cuarta corona en la Ciudad Jardín, alzando su undécimo y último trofeo como profesional.